No tengo nada que darte,
Pero si mucho que contarte,
Puedo ofrecerte un millón de abrazos y sonrisas
Sin requerimiento de ninguna premisa,
No vengas buscando una jubilación anticipada,
Llevo lo puesto y apuesto por la lucha obrera
Armada, con palabras,
No tengo precio de venta, soy el romántico
Que aún piensa que es posible la hermandad,
Él que cree en el amor y la solidaridad.
No necesito bienes secundarios,
No necesito riqueza,
Mientras tenga para vivir
No tengo nada más que
pedir,
Libros y libretas son mi patrimonio,
No creo en los binomios,
Creo en la igualdad y en los valores,
Soy todo lo que ves,
Un proletario.
Hola, Aitor. Te devuelvo la visita desde La Hosteria del Laurel. Ya veo que empiezas con la página, como nosotros, y te deseo suerte y paciencia.
ResponderEliminarUn abrazo.
Javier M.
Muchas gracias y un saludo¡
EliminarGracias por pasarte por mi blog , muy bueno el poema me a gustado la humildad que trasmite
ResponderEliminarun saludo!
Mery
Muchisimas gracias
Eliminarun saludo¡